Territorio poblado desde la más remota antigüedad, como se manifiesta por la existencia del Castro de Bainte e incluso por el propio topónimo de Vilamarín, procedente, quizás, de "Vila Marinis", como nombre de un prócer-señor-posesor del territorio, Marinus, en época romana o sueva. Es indudable que destaca, en su patrimonio arquitectónico, la iglesia parroquial de la advocación de Santiago, un edificio que ha experimentado diversas etapas constructivas hasta su configuración actual. Posiblemente su origen fuera en la época bajomedieval, de la que se conservan pequeños restos escultóricos grabados en piedras adosadas en la parte interior de la torre del edificio, en uno de sus lucernarios. En el siglo XVI esta sencilla edificación sufrió alteraciones en su capilla mayor, ya que en el año 1583 se documenta la construcción de un retablo mayor, del que aparentemente no se conserva nada. El retablo era obra del escultor-entallador Roque Salgado, discípulo de Juan de Anges el Mozo.
En torno a los años 1800-1801 se abre una nueva etapa constructiva para el edificio eclesial, se reconstruye la capilla mayor y la sacristía y se amplía el cuerpo del edificio (nave). La obra de índole artística más importante realizada en esta época fue el retablo mayor, conservado perfectamente en la actualidad. Este retablo, posiblemente una de las obras escultóricas de estilo neoclásico más importantes de la provincia de Ourense, es digna de tener en cuenta al estudiar el arte de este período en Galicia.
En torno al año 1881, -obras indocumentadas-, se estima la construcción de la airosa torre de la iglesia, al igual que la de un cruceiro situado en la plaza pública, delante y próximo del edificio eclesial.
Así llegamos a la última etapa constructiva del edificio de la iglesia, que se inicia a partir de 1891, año en el que se arregla el atrio y se construye un nuevo cementerio.
La iglesia parroquial actual con esbelta torre, es un edificio abovedado fruto de una serie de etapas constructivas anteriormente señaladas. De planta rectangular, nave única cubierta íntegramente con bóveda de cañón, capilla mayor de planta cuadrada y cubierta con bóveda de arista y sacristía agregada, tiene capillas abiertas en la nave. La torre consta de cuatro cuerpos. En el inferior estatua pérea de San José. En el segundo, airosa balaustrada. El tercer cuerpo copia el segundo y el último remata con un cupulín. En el exterior de la nave, cupulín-lucernario. En la pared exterior de la sacristía, imagen pérea de Santiago peregrino. En todo el conjunto retablístico destaca el retablo mayor, siglo XIX, obra de Manuel de Prado Marino. De los restantes retablos destacaríamos el mandado por don Pedro Bermúdez de Castro, situado en la capilla lateral derecha de la nave. Una inscripción conservada en el conjunto retablístico recuerda y data la obra: ESTE RETABLO CON SUS IMÁGENES HIZO Y PINTÓ A SU COSTA DON PEDRO BERMÚDEZ DE CASTRO, SIENDO RECTOR DE ESTA IGLESIA. AÑO 1712.
Ermitas:
La de Nuestra Señora de Cibrao en este lugar. Es propiedad del pueblo, como aclara en la Guía eclesiástica del Clero Diocesano escrita por el presbítero natural del pueblo de Vilamarín, don José María Guzmán Novoa.
Otra ermita en el lugar de Palacio es la capilla de Pazo-Fortaleza de Vilamarín, de la advocación de San Gregorio Magno y propiedad de los señores de la Casa de Vilamarín. Fue edificada en estilo barroco en el año 1796 y sustituyó a otra anterior situada en el monte jurisdiccional de este Palacio-fortaleza.
Castros:
El de Bainte, a trescientos metros del lugar de su nombre, en la cima del monte que hace contrafuerte con la Sierra de la Martiná. Aunque cubierto por la vegetación, conserva restos de murallas. Cerca de este castro, una fuente.
Petos de ánimas:
En el lugar de Gosende, obra del siglo XIX y reconstruido en 1984. Recientemente se construyó en la plaza del lugar de Borulfe un peto de ánimas en piedra, de la advocación de la Virgen del Rosario. A modo de capilla, con mesa de piedra y nicho que guarda una imagen moderna de la Virgen del Rosario. Esta obra quiere recordar a una antigua capilla de la advocación de Nuestra Señora del Rosario, desaparecida en 1936 de la aldea de Borulfe y que albergaba unas imágenes de la Virgen y de San Caetano, no conservadas.
Cruceiros:
En la plaza pública de Vilamarín, cerca del edificio eclesial. Obra importante del siglo XIX, con inscripción en su base, difícil de leer. Sin duda, el mejor cruceiro de todo el municipio.
Hórreos:
Abundantes en toda la parroquia. Destacan los dos de la localidad de Borulfe, uno de ellos totalmente de piedra y monumento importante de arquitectura popular, siglo XIX, además de otro próximo y significativo por la cruz que luce en el alero de su parte frontal. Otro en Castiñeiras y otro conservado en la plaza pública de la localidad de Vilamarín, siglo XIX.
Fuentes:
En la localidad de Vilamarín, dos fuentes: "Fonte Vella" y "Fonte Nova". Otra muy cerca del Castro de Bainte.
Fornos:
En el pueblo de Vilamarín: comunal, de arquitectura popular.
Pazos y capellanía del Pazo:
Pazo-Fortaleza de Vilamarín. Situado en el lugar de Palacio. La fecha exacta de construcción de este edificio no se conoce con certeza. Seguramente en la época medieval se levantaría una torre-fortaleza que dominaría el territorio y tendría poderes judiciales y administrativos. El edificio actual, construido en granito, aunque conserva partes de la antigua fortaleza medieval, es el resultado de diversas modificaciones a lo largo de los siglos XVI-XVII-XVIII y XX. Su planta se asemeja a un hexágono. Tiene torres de defensa con matacanes en saliente apoyados en ménsulas ("canzorros"): tres son de planta circular, una semicircular y dos rectangulares. El portalón de acceso al edificio tiene una barbacana y camino de ronda. Ventanas rectangulares en la parte alta y dos pequeñas en la parte baja. El techo está cubierto con tejas curvas apoyadas en una cornisa moldeada, interrumpida por canalones-gárgolas, y tiene dos chimeneas correspondientes a la cocina y el salón. Hay un reloj de sol artístico en el lado oeste.
El interior del edificio muestra diversas dependencias en su parte baja, todas ellas alrededor de un gran patio. Hay calabozos ("aljibes") en la parte del sótano. Una escalera de piedra conduce a la parte alta, donde hay diversas dependencias enlazadas entre sí. La "pieza noble" es la cocina, con una "lareira" que tiene una campana de piedra apoyada sobre dos pilares pétreos. Cuatro labras heráldicas se muestran en el conjunto del edificio, mostrando las armas de los Vilamarín. Fuera del recinto amurallado y en las inmediaciones, hay una capilla dedicada a San Gregorio Magno, un edificio que era utilizado como las antiguas cortes y una casa que fue del mayordomo. Una obra reciente del escultor Xosé Cid es la figura en piedra de un guerrero, que se conserva en el terreno de entrada al recinto fortificado. Rodea toda la edificación un amplio campo, de naturaleza salvaje, dedicado a labores agrícolas y monte.
La cronología de este conjunto podría establecerse de la siguiente manera: cimientos y calabozos, siglo XIV. Fortaleza: cubos, portalón de entrada, camino de ronda y torreones, escudos heráldicos y patio, siglo XVI, segundo tercio. Antigua capilla, luego edificio del mayordomo y en la actualidad casa sin uso definido, reestructuración del ala oeste del edificio, especialmente los cubos de la muralla de esta zona: 1661, maestros canteros Domingo de Rivas, Pedro García y Antonio Rodríguez. Salones y cocina, siglo XVIII, además de la actual ermita y posiblemente el edificio de las antiguas cortes. Hórreo desaparecido, conservándose únicamente los pilares: siglo XX, primera mitad. Restauración integral del edificio: las obras comenzaron en 1978 y terminaron en 1987. Se inauguró el edificio noble este año, con la magna exposición sobre el escultor Failde.
Casas grandes:
Casa grande das Capelas, del siglo XVII, segunda mitad, siglo XVIII, magníficamente restaurada en la actualidad. El nombre posiblemente aluda a la dotación de una fundación del siglo XVII de una capellanía en la parroquial de Vilamarín. Documentalmente y por tradición oral se sabe que unida a esta casa estaba el soto de Gosende. A principios del siglo XX ya es de propiedad particular y funcionaba en sus dependencias una escuela pública, con clases de niños y niñas. Destaca en el conjunto su amplia solaina.
Casa grande en Vilamarín, unida a la actual rectoral. Es la casa construida por el abad Bermúdez de Castro en el siglo XVIII para residencia de los capellanes. Destaca en todo el conjunto la airosa y monumental chimenea, correspondiente a una buena cocina con "lareira" y la escalera de piedra de acceso a la casa.
Casa grande de Don Alvaro e Don Higinio, en el pueblo de Vilamarín. Totalmente arruinada. Obra del siglo XIX, destaca la impresionante cocina con "lareira", que se manifiesta al exterior en una espléndida y artística chimenea con tipología de Pazo.
Casa grande do presbítero don José María Guzmán Novoa e na actualidade dos seus herdeiros. En el lugar de Vilamarín. Es un edificio que se organiza alrededor de un gran patio. Tiene diversas dependencias con entradas desde una amplia solaina corrida. Recientemente reconstruida.
Casas de arquitectura popular:
En la actualidad, Casa de la Asociación de Vecinos. Año 1933, en el lugar de Vilamarín. Edificio de piedra con corredor al que se accede por escalera de piedra. Típica construcción junto a la carretera local, es una mezcla de arquitectura popular típica y propia del mundo rural a las que añade la de un mundo urbano. Restaurada y perfectamente conservada.
